miércoles, abril 28, 2004
|
La Marioneta.
Y ella se retorcía... bailaba, se movía sin cesar... mientras una corbata le oprimía el ceño fruncido. Era loca, altanera y posesiva. ¿qué más se podía esperar? No era más que otra inverosímil y futil escoria de esas que habitan en el país de Terracota. Imposible no verla. Estaba con otra, como enmarañadas, como redes en cada trozo de la piel, sin descanso y palpitando como besos que, ardiendo de pasión, se entregan los amantes y culminan el sexo sin penetración.
pondered at 8:42:00 p.m.
|
miércoles, abril 21, 2004
|
Sea pues.
A inaugurar el blog con la frase:
"El que no vive para servir, no sirve para vivir."
pondered at 3:36:00 p.m.
|